Dark mode switch icon Light mode switch icon

La vez que Tolkien escucho su propia voz

4 min read

En la facultad tengo una materia llamada “Psicología del entretenimiento”. La materia, en resumen, es saber porque la gente se vuelve adicta a las cosas para poder aplicar elementos adictivos en los juegos que produzca en el futuro.

El profe, un licenciado en filosofía y letras, de unos 50 años, con una barba asimétrica y un trastorno con decir “no” cada vez que termina una oración, nos contaba distintas cosas. Venía con las clásicas explicaciones filosóficas y antropológicas del origen de la palabra, de porque el inglés es el idioma universal y el chino mandarin va a ser el siguiente (y que estamos jodidos porque es re difícil), de que el griego y el latín son lenguas muertas no porque no se hablen más, sino porque no se siguieron desarrollando (porque no se hablaron más), ya que no hay forma de decir “Cristina multiplicó su patrimonio con enriquecimiento ilícito” en griego o en latín, de que la matrix era la alegoría de la cavernas y que Cypher era el más astuto al querer vivir en el olvido y de Tolkien.

Tolkien, ¡cuanto hablo de Tolkien! Nos contó varias cosas que no sabía de él, mucho conocimiento misceláneo, sobre el espía de C. S Lewis (lease Counter Strike Lewis) que le infiltró todo, nos dijo que Tolkien era un tipo sincero, demasiado, y bastante desconectado del mundo y que Lewis lo consideraba un amigo, aunque Tolkien no le retribuía tanto porque tenía una personalidad complicada. Dijo que Lewis, por accidente, consiguió un espía, cuando uno de sus alumnos dijo que quería aprender no se que lengua y él lo mandó a hacer un seminario con Tolkien, pero que se sentara adelante porque Tolkien “habla muy bajo y le chupa un huevo que no lo escuchen”, parece que este estudiante se llevo muy bien con él y que, no llegó a ganarse su amistad (tarea imposible) sino que logró ganarse su favor y se volvió su asistente, traduciendo toda cosa que escribiera. Y que escribía y escribía nuevas lenguas para el Señor de los Anillos y este estudiante se lo comunicó a Lewis, quien dijo que era un pelotudo porque tenía que publicar ya el señor de los anillos, no puede seguir desarrollando tantas cosas ese perfeccionista de mierda. Así que intervino, fue con un grabador a verlo a Tolkien, tipo muy complicado, para que se escuchara a sí mismo, y Tolkien, quien le tenía fobia a la tecnología, accedió usar el grabador pero, para exorcizarlo, primero le oro un Padre Nuestro en gótico (¡en gótico! ¿Ya dije que era un tipo complicado?) pero que cuando se escuchó se quedó maravillado e iba por todos lados con el grabador bajo el brazo, escuchándose cada vez que podía. Y que finalmente publicó el primer libro de esta saga legendaria. Pero igual se tomó un poco de tiempo para editarlo aún más, a diferencia de Lewis que publicó Narnia, y Tolkien vino a reírse en la cara diciéndole que “sos un pelotudo, ¿entran a un mundo nuevo por un armario? Tiene menos originalidad que planear un asesinato del rey” y Lewis se ofendió y saltó a decir que todo el Señor de los Anillos era una copia adaptada de la biblia y de la mitología celta, que lo único que él hizo original fueron los Ents y su cultura. Lo trato de putear en élfico pero no le salió.

Todo esto lo vimos en clase, puede ser que sea mentira (muy probablemente lo sea), pero no voy a tomar el trabajo de verificar los hechos, mi versión me gusta más. 

Originally published on by Javier Bullrich