La Guerra
30 años pasaron. Hace 30 año me dejaste.
Mis recuerdos me traen a la noche de nuestro primer beso. Era una primavera con árboles de arándanos. Era un invierno en noviembre. Era un verano en julio.
Después de enamorarnos empezamos nuestra familia, nuestros proyectos. Construimos una casa grande para tener muchos hijos, y los tuvimos, cuatro, que pudieron haber sido cinco si no fuera por la malaria que hubo en esa época.
Me mostraste lo que era el trabajo duro, el esfuerzo. Todos los días te preocupaste por mi e hiciste todo lo que pudiste para hacerme feliz. Nunca me faltó nada a tu lado. Nunca me sentí tan feliz.
Me acompañaste en cada momento difícil de nuestras vidas. Cuando lo enterramos a Vicente estuviste más que nunca, y me ayudaste a sonreir, aunque me dejaste tener mis momentos tristes cuando los necesitaba. Cuando Valentín creció, y se fue de casa, el vacío que sentí fue inmenso, pero te encargaste de llenarlo día tras día.
Pero después vino esa batalla, esa guerra, y te fuiste. No te reprimo que hayas ido a pelearla, se que tu intención era volver, se que ibas a pelear para defender lo nuestro, todo lo que construimos.
Pero esa guerra fue mucho más sangrienta de lo que esperabas. En esa guerra te perdi, esa fue una guerra que no pudiste ganar.
En la guerra contra el cáncer me dejaste sola. Y ahora, como hace 30 años, te sigo extrañando.