
Feliz cumpleaños a un recuerdo
Me amaste. Yo te ame.
Tuvimos un amor increíble, nos peleamos todo el tiempo, fuimos tan felices y tan miserables, yo te hice mal, vos me hiciste mal.
No teníamos nada en común más que el amor propio, y con eso avanzabamos todas las dificultades. Especialmente las que yo te cause. Las que nos cause.
Pero al final ya nada se pudo salvar.
Me trataste mal. Me tuviste rencor. No querías que sea feliz.
El último tiempo aprovechaste cada oportunidad que tenías para hacerme sentir mal, para hacerme sufrir.
Buscaste como cruzar la línea, cómo ir al límite. Como volverme loco.
Casi lo logras.
Pero actuaste tan desesperada, tan exagerada, cruzaste tanto la raya, que no me sentí mal.
Todo lo contrario, me sentí liberado.
Liberado, porque descubrí que ya no había porqué llorar. Por que me di cuenta que esto se había transformado en algo horrible, y que ya no quedaba nada que se pueda recuperar.
Todo el mal que hiciste, todo el rencor que me tuviste, todo lo que conspiraste, te lo perdono.
Te lo perdono, porque sé que realmente no sos mala.
Te lo perdono, porque sé que yo también tengo culpa. Mucha culpa. No me di cuenta de esta situación a tiempo y permiti, o mejor dicho cause, tanto sufrimiento en tu vida. En nuestras vidas. Y por eso yo te pido perdón.
Y también te perdono porque no quiero quedarme con un recuerdo amargo de vos, y espero que vos tambien me perdones, y que tampoco tengas un recuerdo malo de mí.
Y hoy, este 25 de septiembre, el cual me encuentro muy nostálgico, espero que seas feliz. Genuinamente te deseo lo mejor, y si pudiera, te daría un abrazo.
Pero eso nos lastimaria más a los dos de lo que te reconfortaria.
Así que, simplemente, espero que seas feliz.
¡Seguí sonriendo, que tu sonrisa, una sonrisa hermosa, fue lo que me enamoro!
Feliz cumple. Fuiste un recuerdo hermoso.