
Ded
— Eso es obvio, pero igualmente estoy muerto.
— Ya basta, detengamos esta farsa.
— ¿Que farsa? Lo que me mantenía vivo eras vos, desde que te fuiste estoy muerto, sin felicidad, sin emociones. Soy el mejor mentiroso del mundo, me engaño a mi mismo para creer que estoy motivado.
— Perdon por mirme.
— Podrite. Ya ni siquiera te quiero de vuelta.
— ¿Y que queres?
— Que todos me dejen detrás y se vayan a otro lado. Algún lugar mejor, donde no tengan que ver a un demonio como yo.
— ¿Tanto los odias?
— Odio quererlos.