Dark mode switch icon Light mode switch icon

Autobiografia

3 min read

Teníamos que escribir una autobiografía en tercera persona. Esta es mi entrega.


Javier Bullrich, por Javier Aureliano Fesser

Javier Bullrich, ¿que puedo decir de Javier Bullrich? El nació hace 22 años en una familia burguesa y mostró rebeldía desde temprana edad. Era irresponsable y vago. A excepción de que, cuando todavía era un infante, lo atropelló un camión y de alguna forma milagrosa sobrevivió, no hay nada que valga mencionar de sus primeras décadas. Recién para cuando fue capaz de llegar a la adultez entendió que el mundo en el que vivía no era más que una burbuja social creada por sus padres y se sintió avergonzado. Avergonzado de haber vivido sin saber que había más situaciones, peligros y emociones que las que le habían educado. Avergonzado de nunca haberse animado a buscarlas.

Y opto por encontrarlas. Se despojó de su apellido y adquirió uno nuevo, robado a un director de cine español independiente, que decoró con un segundo nombre cuya exquisitez varía según el día; y, a partir de esta nueva identidad, orientó su vida hacia los vicios.

Se volvió un maestro coctelero y huyó de barra en barra, dentro de boliches, restaurantes y cualquier negocio que maneja alcohol, mezclandolo de formas coloridas y fascinantes, seduciendo clientes para obtener una miserable propina y conociendo la ciudad de Buenos Aires por la noche. Nada lo fascinó más que esto, ni la gloriosa cultura de Europa, ni la tecnología más moderna de Estados Unidos. La noche de la ciudad en la que creció, llena de viciados y viciadores, le resultó hermosa. ¿Cómo podía decirle que no a todo lo que le enseñaron que era malo?

La noche lo hizo cambiar, a tal punto que no se podía reconocer a la misma persona si se lo miraba años después. Su falso apellido reflejaba su verdadera personalidad, y su verdadero apellido reflejaba su vergüenza.

Conoció cientos de personas, de las cuales cinco grandes mujeres ocuparon un lugar especial en su corazón, a las cuales él nombró como sus cinco reinas, cada una con un atributo especial que él incorporó en su ser, y en su nombre.

También se metió en situaciones tan ridículas que, hasta el día de hoy, todavía no puedo comprender cómo el niño inocente de hace unos años estuvo, durante un mes, comprometido con una mujer que no amaba, o, como se tatuo un simbolo sin sentido en el pecho, todo esto por un simple capricho.

Esto es lo que podría decir de Javier Bullrich, pero estaría mintiendo, porque hablar de un individuo llamado Javier Bullrich en la actualidad es imposible, ya que él ya no existe. Sin embargo esto es lo que puedo decirles de la persona que una vez se llamo Javier Bullrich: Fue un buen cristiano, bien educado y siempre respeto a sus padres. No hizo nada que valga la pena mencionar y murió joven dejándome a mí en su lugar. El me amo y yo lo desprecio.

Escrito por Javier Justino Fesser

Originally published on by Javier Bullrich