Fin del mundo
Y en la cima del mundo, con todo mi aliento, gritaba tu nombre, mientras te morías en mi brazos.
Y con tu muerte, también moría yo.
Acá, en el fin del mundo.
En la soledad, en el vacío y en la sangre.
Las heridas que teníamos no se iban a curar, iban a ser nuestro fin. Los puñales se habían enterrado muy profundamente, y las balas quedaron adentro de nuestros cuerpos.
Y lo último que vi, fue tu fantasma.
Sin saber si volver o irse.